viernes, 13 de julio de 2007

La expo en los medios.Gaceta local

Carabanchel, retrato de un abandono Por : R.Bellón/R.Cuenca









Aurelio Antona, Carlos Orozco y Socayo posan delante de sus fotografías en la taberna Rayuela. (Foto: Nacho H. de Alba)


Cuenta Socayo, uno de los cinco fotógrafos aficionados autores de la exposición sobre la cárcel de Carabanchel que podrá verse durante todo este mes y el de agosto en la Taberna Rayuela –Morería, 8–, que prefiere fotografiar a gente en vez espacios vacíos pero, en este caso, las tétricas estancias de la prisión aún muestran la presencia palpable de aquellos que, en algún momento, la habitaron durante sus 55 años de existencia.

Esta sensación, junto con la desolación, el dolor, la represión y, porqué no, también la esperanza, impregnan las 20 fotografías que componen la muestra, producto de la casualidad.
“La cárcel de Carabanchel es un sitio emblemático en España, como la modelo de Barcelona. Pertenece a la memoria colectiva y era una buena oportunidad poder hacer fotos por dentro estando abandonada”, explica Carlos Orozco, otro de los miembros del Colectivo Expresidiarios –así se han denominado–, junto con el ya citado Socayo, Aurelio Antona, Sonia Fernández y Jorge Fernández, alias George Single.
“Cuando entramos, el interés era simplemente violar un sitio cerrado. La intención era el morbo y la aventura de ver lo que hay. Cuando estás dentro no te puedes abstraer del entorno y de lo que ha habido ahí”, añade Socayo.

De esta forma, saltaron la valla de la prisión hasta en tres ocasiones, logrando juntar entre los cinco más de 1.500 fotos.

“Me impactaron mucho los objetos personales que quedan allí. Los rastros de presencia humana. Por ejemplo, en el pabellón de mujeres, en una celda, encontré un pintalabios encima de una repisa, o un libro titulado El camino de la felicidad”, apunta Antona, cuya instantánea de este último hallazgo puede contemplarse en la exposición.

En esta misma línea, Carlos recogió con su cámara las taquillas de los antiguos presos sobre las que colgaban –sin grapas ni chinchetas, elementos prohibidos el régimen carcelario– numerosas fotografías de chicos y chicas escasos de ropa. “Eso es lo que me hizo presente que allí estuvieron personas”, asegura.

“Para mí lo más llamativo es el destrozo del inmueble. Las galerías con los cristales blindados rotos por disparos y las redes que me imagino que pusieron para evitar que los presos se suicidaran o que tiraran objetos”, señala Orozco.

El aspecto meramente arquitectónico del recinto y sus dimensiones también llamaron la atención a los autores. “Cuando estás fuera es muy grande pero cuando entras a la cárcel ves que el espacio es mínimo”, explica Socayo.

La humedad y el silencio se respira y escucha en imágenes como las que retratan unas desoladas literas de hierro de las que ya no queda nada, excepto la sensación de ahogo sólo de pensar que allí moraban cuatro personas.












El destrozo de galerías y pabellones de la cárcel se observa en algunas imágenes de la exposición. (Foto: Colectivo Expresidarios)


La muestra se puede visitar de lunes a viernes a partir de las 18.00 horas y los sábados y domingos desde las 13.30 o, virtualmente, a través de la www.carceldecarabanchel.blogspot.com.

Por lo pronto, a estos fotógrafos aficionados la cátedra de la Unesco, especializada en la resolución de conflictos, de la Universidad de Córdoba les han ofrecido la posibilidad de llevar esta exposición hasta esta ciudad, aunque si bien ellos preferirían hacerlo en otros espacios madrileños.



Gacetas Locales

1 comentario:

cheguevara dijo...

che Antona
gracias por invitarme; me imagino que en La Rayuela la deben pasar "de puta madre*, se nota en las fotos de todos, buena gente.
y vos no te sacàs la remera de los Stones desde el recital?
un abrazo revolucionario
CHE